
El cine se ha acercado en muchas ocasiones al mundo de la prostitución, para reflejarlo desde diferentes puntos de vista. Clásicos como Pretty Woman o La Calle de la Vergüenza no tienen nada que ver entre sí, a pesar de estar centrados en las trabajadoras sexuales. Algunas películas, como la protagonizada por Julia Roberts, parecen romantizar este trabajo, alejarlo de lo vulgar y lo sórdido. Es una manera de normalizar un negocio que lleva dándose siglos, pero también es una falsa realidad que se utiliza como mecanismo para la ficción. Pretty Woman no era más que una versión rebuscada de la Cenicienta, alejada de lo que suponía el mundo real de la prostitución. Otras películas, como la española Princesas, sí que se acercan de una manera más cruda y realista a este negocio, tratándose sobre todo de dramas sociales.
La prostitución sigue siendo un tema tabú para muchos en la sociedad, y el cine, por mucho que lo intente, también se topa con ciertas barreras a la hora de mostrar este negocio. Y es que nunca llueve a gusto de todos, y cuando Hollywood está haciéndose con el control de la gran mayoría de producciones de gran calado, es capaz de imponer su propia ley. Mostrar una realidad cortada por un patrón muy evidente, y principalmente conservador, que borra a las prostitutas o las convierte en figuras casi de chiste. Hemos de irnos al cine independiente, y también al europeo, para encontrar figuras mucho más realistas y profundas relacionadas con el tema de la prostitución. Los italianos y franceses son especialistas en tratar estos temas más sexuales, al borde de la censura en muchas ocasiones. Precisamente desde Francia vino la película de la que vamos a hablar hoy, un drama erótico llamado Joven y Bonita. La película supuso en su momento todo un boom y fue elogiada por la crítica, al mostrar de manera elegante pero realista una situación que parecía aún más tabú: la prostitución adolescente. En este sentido, su director François Ozón supo manejar de maravilla una historia que podía haber caído en el maniqueísmo, pero que deja muy bien sabor de boca.
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